jueves, 3 de abril de 2014

UNIV 2014: La Ecología de la Persona y de su Entorno

El director de la cátedra, D. Emilio Chuvieco, participará en un taller el próximo día 15 de abril en el Forum Univ 2014, que este año lleva por título “Cosmos: Ecología de la persona y su entorno”.  Se trata de un encuentro universitario que el Istituto per la Cooperazione Universitaria (ICU) organiza desde 1968.



En él, varios miles de estudiantes universitarios pasan la Semana Santa en Roma, conocen la riqueza cultural, histórica y espiritual de esta ciudad y participan en encuentros culturales, congresos, conferencias, muestras y conciertos con especial atención al espíritu de servicio hacia los más necesitados.

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jueves, 27 de marzo de 2014

Ecología humana

Estamos en una encrucijada ambiental que requiere un cambio en nuestra manera de relacionarnos con la naturaleza. El equilibrio de la vida, el acceso justo a los recursos de la Tierra, la herencia a las generaciones futuras lo requieren urgentemente. Pero no sólo es la propia naturaleza quien sufre las consecuencias de nuestros desenfrenos, sino también nosotros mismos. El desequilibrio con el entorno es un reflejo del desequilibrio que media en nuestras relaciones mutuas, de la profunda crisis de valores que afecta a las relaciones sociales. Como indicaba el Papa Francisco en su última audiencia de los miércoles: "La persona humana está en peligro: (...)  lo que domina son las dinámicas de una economía y de unas finanzas carentes de ética. Lo que manda hoy no es el hombre: es el dinero, el dinero; la moneda manda. Y la tarea de custodiar la tierra, Dios Nuestro Padre la ha dado no al dinero, sino a nosotros: a los hombres y a las mujeres, ¡nosotros tenemos este deber! En cambio hombres y mujeres son sacrificados a los ídolos del beneficio y del consumo: es la «cultura del descarte». Si se estropea un computer es una tragedia, pero la pobreza, las necesidades, los dramas de tantas personas acaban por entrar en la normalidad. Si una noche de invierno, aquí cerca, en la vía Ottaviano por ejemplo, muere una persona, eso no es noticia. Si en tantas partes del mundo hay niños que no tienen qué comer, eso no es noticia, parece normal. ¡No puede ser así! Con todo, estas cosas entran en la normalidad: que algunas personas sin techo mueren de frío en la calle no es noticia. Al contrario, una bajada de diez puntos en las bolsas de algunas ciudades constituye una tragedia. Alguien que muere no es una noticia, ¡pero si bajan diez puntos las bolsas es una tragedia! Así las personas son descartadas, como si fueran residuos" (5 de junio de 2013).

Creo que es una expresión que emplearemos con frecuencia en el futuro: "la cultura del descarte", del usar y tirar, que aplicamos por igual a los envases del "burger" como a trabajadores que llevan quizá décadas sacando adelante una empresa.  Como consecuencia de ese consumismo irrelevante, que no da la felicidad, porque el ser humano no puede llenarse solo de cosas materiales, estamos perdiendo la sacralidad de la vida humana, como perdimos hace un par de siglos la sacralidad de la naturaleza: hemos olvidado que ambas nos exceden, que son Creaciones de Dios con un propósito: no somos quien para alterarlas.

Si perdemos de vista la ecología ambiental, también perderemos la humana y viceversa. "Esa «cultura del descarte» -proseguía el Papa- tiende a convertirse en mentalidad común, que contagia a todos. La vida humana, la persona, ya no es percibida como valor primario que hay que respetar y tutelar, especialmente si es pobre o discapacitada, si no sirve todavía —como el nascituro— o si ya no sirve —como el anciano—. (...) El consumismo nos ha inducido a acostumbrarnos a lo superfluo y al desperdicio cotidiano de alimento, al cual a veces ya no somos capaces de dar el justo valor, que va más allá de los meros parámetros económicos. ¡Pero recordemos bien que el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre, de quien tiene hambre! Invito a todos a reflexionar sobre el problema de la pérdida y del desperdicio del alimento a fin de identificar vías y modos que, afrontando seriamente tal problemática, sean vehículo de solidaridad y de compartición con los más necesitados." (Miércoles 5 de junio de 2013).

Dr. Emilio Chuvieco
Director de la Cátedra de Ética Ambiental
http://razonyalegria.blogspot.com.es/

jueves, 20 de marzo de 2014

Ecologia y natalidad

Nuestra sociedad aprecia las cosas que nos acercan a la naturaleza, tanto en su contemplación, como en nuestra forma de vivir. La etiqueta de "ecológico" se ha convertido en un marchamo de calidad, que pueda aplicarse a cosas tan variadas como un jamón o un coche. Como muchas de estas cosas a las que se aplica ese calificativo distan mucho de ser naturales (un electrodoméstico, por ejemplo), se entiende que ecológico significa "bajo consumo", esto es que su funcionamiento se acerca lo más posible, dentro de sus fines últimos, a un funcionamiento natural. Por tanto, será más ecológico el frigorífico que enfríe con menos consumo de energía. En el ámbito de la alimentación, un producto es ecológico cuando tiene menos insumos externos a la cadena natural (pueden ser pesticidas, conservantes o abonos químicos, entre otros). Para el común de los mortales esto implica que es un alimento más sano, puesto que evitamos los efectos negativos que tienen esos añadidos artificiales. Puesto que esos añadidos habitualmente suponen una producción más eficiente (los alimentos son más abundantes o más duraderos), cuando se evitan lo que comemos o bebemos es más caro, pero muchas personas estamos dispuestas a pagar esa diferencia de precio por los beneficios a nuestra salud o al menor impacto ambiental que ese tipo de producción orgánica lleva consigo.


Esto que parece razonable y es cada vez más aceptado por la sociedad occidental choca frontalmente con la actitud más extendida en lo que se refiere a ámbitos que podemos llamar con propiedad de  ecología humana, en donde parece que esa cercanía a la naturaleza no se considera con la misma integridad. Esta semana, por ejemplo, he tenido oportunidad de escuchar dos conferencias de una experta mundial en métodos naturales de regulación de la natalidad, la Dra. Mercedes Wilson, que trabaja desde hace muchos años en extender el conocimiento de estos métodos naturales.

El asunto resulta bastante coherente con nuestra mentalidad ecológica. ¿Hay algo más natural que la reproducción humana? ¿por qué entonces no respetamos lo que la naturaleza nos enseña? Si es natural que la mujer no sea fértil más que unos días concretos de su ciclo menstrual, ¿por qué no utilizar esa información para espaciar los nacimientos, si razones serias lo aconsejan, o para facilitar la concepción en casos de infertilidad? Hay una percepción generalizada que los métodos naturales no funcionan o son imposibles de llevar a efecto, pero los datos de la ciencia son abrumadoramente favorables. Por ejemplo, el método desarrollado por los doctores australianos Billings, basado en la observación de la mucosa vaginal, ha mostrado una eficiencia superior al 98% en observaciones realizadas en países tan variados como EE.UU., Canadá, la India, Filipinas o China. Esta eficacia se refiere a evitar los nacimientos, pero también se han hecho algunas experiencias para el tratamiento de la infertilidad. La Dra. Wilson en un reciente experimento con 54 parejas que llevaban más de 3 años intentando concebir, ha observado una tasa de éxito superior al 80% al cabo de tres años de tratamiento, muy superior a la fecundación in vitro y, naturalmente, mucho más económica (coste practicamente cero, solo vitaminas y un gráfico de colores).

En suma los métodos naturales son más eficientes, no tienen efectos secundarios (ni físicos, ni morales), y son muchísimo más baratos que los artificiales. Tal vez sea por eso por lo que son menospreciados, ya que no llevan consigo beneficios para los lobbies farmaceúticos, que silencian los efectos secundarios de los métodos anticonceptivos, mientras que casi nadie se preocupa de los miles de embriones humanos congelados sobrantes de las técnicas de reproducción artificial. Si somos coherentes, una mentalidad cercana a la naturaleza nos llevará también a adoptar hábitos más naturales, no solo en lo consumimos o en lo que comemos, sino también en el respeto de nuestra biología reproductiva.

Termino con un breve vídeo de la Dra. Wilson que explica con sencillez el fundamente e interés del método natural propuesto por los Dres. Billings: 



Dr. Emilio Chuvieco Salinero
Director de la Cátedra de Ética Ambiental FTPG-UAH

lunes, 10 de marzo de 2014

Educar para la conservación ambiental

Salía el otro día de mi casa a dar un paseo, bajo un precioso sol, precursor de la inminente primavera. Me encontré al salir del portal con un chico de unos diez años, que jugaba al fútbol en el interior de la finca. Chutaba con entusiasmo contra un muro asi llamado ecológico, me imagino que por albergar a una densa hiedra. Me paré a observarle y tras repetir sus toques futbolísticos sin inmutarse de mi presencia, le indiqué que ese muro no era inerte, sino que tenía un ser vivo, por otra parte bastante vistoso, al que sus pelotazos no iban a hacer ningún bien. Parece que lo entendió, redirigiendo sus pelotazos hacia otro sector de la finca. No sé si al marcharme volvió a las andadas, pero espero que mi breve explicación le sirviera de estímulo para pasar del destrozo a la comtemplación de una planta que aparte de sus propios fines tiene el de hacernos mucho más agradable la vista del muro.
Pensaba en lo mucho que resta por hacer para que la educación ambiental penetre realmente en las mentalidades de nuestros estudiantes. Nos quedamos, en el mejor de los casos, con las consecuencias del mensaje, sin entender lo que hay detrás: reciclar, separar las basuras, ahorrar agua,...  estupendo, pero ¿por qué? ¿Porque nos hará más eficientes económica o energéticamente, porque simplificará el trabajo de otras personas, porque pagaremos menos en el recibo del agua...? Siguen siendo razones que sólo nos benefican a nosotros, en lugar de poner el punto de vista a los otros seres vivos que nos rodean, en el conjunto del que somos parte. Es curioso observar cómo incluso personas que deberían tener mucha conciencia ambiental, tienen en su vida diaria prácticas muy poco amigables con el medio. Llevo casi 25 años dando clases en una facultad de Ciencias Ambientales y puedo evidenciar esto, tanto entre alumnos como entre profesores. Tal vez el problema está en que no reflexionamos suficientemente sobre las razones que hay detrás de una u otra actitud. Si la Naturaleza es solo una fuente de recursos que podemos usar a voluntad, la actitud más lógica es la depredación; si es un entorno donde también nos movemos y somos afectados por ella, la prudencia comienza a aparecer; si es un ámbito al que pertenecemos, que genera unas consecuencias éticas en nuestra actuación cotidiana, la actitud se vuelve mucho más comprometida; si finalmente consideramos que todo es parte de una Creación libre de Dios, que ha querido que todos los animales y las plantas sean como son, por si mismos y para nuestra admiración y regocijo, la consecuencia lógica es la convivencia, el agradecimiento y el asombro.

Dr. Emilio Chuvieco
Director de la Cátedra de Ética Ambiental "Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno" - Universidad de Alcalá
http://razonyalegria.blogspot.com.es/

jueves, 28 de noviembre de 2013

RESUMEN DE LA JORNADA SOBRE VALORES ÉTICOS EN EL ECOLOGISMO

JORNADA SOBRE VALORES ÉTICOS EN EL ECOLOGISMO
Cátedra de ética ambiental – FTPGB - Universidad de Alcalá (21.11.2013)
Sala de Juntas - Facultad de Filosofía y Letras
C/ Colegios 2. 28801 Alcalá de Henares

La actividad contó con diversos profesores universitarios relacionados con los temas ambientales y representantes de 15 asociaciones y fundaciones conservacionistas:

Fundación Félix Rodríguez de la Fuente
Fundación Monjes Budistas
Fundación FIRE
Fundación Oxígeno
Fundación González Bernáldez
Amigos de la Tierra (Com. de Madrid)
Fundación Global Nature
Asociación GAIA
Asociación GREFA
Asociación Territorios Vivos
Asociación REFORESTA
SEO-Birdlife Sierra de Guadarrama
Ecologistas en Acción-Alcalá de Henares
ARBA-Alcalá
Los Verdes-Comunidad de Madrid

(A título individual participaron Francisco Pineda y Antonio Gómez Sal, catedráticos de Ecología en las Universidades Complutense y Alcalá, respectivamente).



El objetivo último de esta reunión era estudiar las raíces éticas de las organizaciones conservacionistas, y plantear cómo pueden enriquecer su actividad con una reflexión más profunda sobre esos valores éticos. También se pretendía que la jornada sirviera de base a la elaboración de un documento técnico sobre los valores éticos de las personas  vinculadas a estas organizaciones.

La apertura de la jornada corrió a cargo del profesor Emilio Chuvieco, director de la cátedra de ética ambiental, quien explicó brevemente los orígenes de la cátedra, los fines y objetivos de la misma, las principales actividades realizadas hasta el momento y los próximos retos que se plantean. También presentó los resultados preliminares de la encuesta preparada como base para la jornada.

Seguidamente, la profesora Carmen Velayos (Universidad de Salamanca) realizó una presentación introductoria sobre cuestiones de interés en ecoética, las raíces históricas de esta rama de la ética aplicada, las distintas posiciones y corrientes que la integran.

Tras la pausa para el café, comenzó la segunda parte del taller, en la que cada representante expuso brevemente el ideario ético de su organización. Se había planteado previamente a todos los participantes cuatro preguntas relacionadas con la temática de la jornada:

1. ¿Te parece relevante que exista una postura filosófico-teológica en las personas que trabajan en tu organización o consideras que es un asunto irrelevante para la actividad de la misma?
2. ¿Existe alguna postura filosófico-teológica explícitamente definida en tu organización, que sea la base de vuestra actividad conservacionista?
3. En caso afirmativo, ¿se tiene en cuenta en la elaboración-desarrollo de proyectos?
4. En caso negativo, ¿hay alguna postura filosófico-teológica que pienses se acerca más al ideario de la organización?



En relación a estas cuestiones, las principales aportaciones de los asistentes se podrían resumir en los siguientes puntos:

1) En la mayor parte de los casos sí les parece relevante que exista una postura filosófica en las personas que trabajan/colaboran en ONG, aunque no ven tan claro que sea necesaria una postura teológica. Algunos intervinientes, por el contrario, no consideran relevante que exista ninguna postura.

2) En general no tienen una postura filosófico-teológica definida en la organización, o al menos no expresada de forma explícita, por lo que no se puede afirmar con rotundidad que sus actividades conservacionistas se basen en algún tipo de postura filosófico teológica. Algunos participantes apuntaron que quizás sería interesante que en su organización trabajasen en ello.

3) Aquellos intervinientes que indicaron estar cercanos a alguna postura filosófica-teológica, citaron principalmente el biocentrismo o el budismo zen, pero la mayor parte remarcaron que en sus organizaciones había bastante pluralidad de opiniones filosóficas o teológicas, y que no se emplean como criterio para la selección de personal, ni suelen ser objeto de discusión interna.

4) Varios ponentes enfatizaron la importancia de la educación ambiental, en donde deberían insertarse postulados éticos profundos, que permitan cambiar actitudes. Se constata el escaso impacto que los programas de educación ambiental han tenido hasta el momento, en la medida que no ayudan a cambios profundos sino más bien cosméticos.

Tras esta revisión general, se abrió un debate abierto entre los intervinientes.  La limitación de tiempo restringió el análisis de algunas de las cuestiones planteadas desde la organización del evento, pero fue muy interesante el intercambio de ideas sobre el papel que puede jugar la ética ambiental en el funcionamiento de las organizaciones ecologistas (y en la sociedad misma); los problemas ambientales actuales y cómo deben las organizaciones conservacionistas afrontar los retos del futuro.



lunes, 22 de julio de 2013

Resumen del Curso de Verano "Ética Ambiental en el siglo XXI"

RESUMEN DEL CURSO DE VERANO
“ÉTICA AMBIENTAL EN EL SIGLO XXI: REPENSAR NUESTRAS RELACIONES CON LA NATURALEZA”.
Cáceres, del 10 al 12 de julio de 2013.


Este curso constituyó la primera actividad de la Cátedra de Ética Ambiental "Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno" de la Universidad de Alcalá. El curso se celebró en el Palacio de los Arenales, propiedad de la Fundación y que actualmente funciona como Hotel Fontecruz.  

El curso fue impartido por expertos de varias universidades españolas de Alcalá, Zaragoza, Rey Juan Carlos, Navarra, Alicante, Instituto de Empresa y contó con la asistencia de unos treinta estudiantes de toda España (Navarra, Salamanca, Madrid, Baleares, Extremadura, etc.), además de los profesores del curso y otros oyentes. 

Entre los temas que se abordaron, destacó la relación del medio ambiente y el desarrollo económico, la necesidad de repensar la ética en nuestra relación con el medio rural, los valores de las políticas públicas y los valores ambientales en la educación. Además se plantearon las relaciones entre la conservación de la naturaleza, la religión, el derecho y la política.

MIÉRCOLES, DÍA 10 DE JULIO
La inauguración del curso contó con la presencia del secretario del Patronato de la Fundación (José Picón), el profesor de la Universidad de Alcalá y director de la cátedra de ética ambiental (D. Emilio Chuvieco), el Vicerrector de la Universidad de Extremadura (D. José Luis Gurría Gascón), y la Concejal de Medio Ambiente del Ayto. de Cáceres (María Teresa González Fernández).

En la inauguración, Picón destacó el hecho de que el curso constituyera la primera actividad de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno en Cáceres, siguiendo la voluntad de mantener vivos los vínculos históricos con su fundadora.


El director de la cátedra, Emilio Chuvieco, indicó en su introducción al curso que se pretendía ofrecer a los asistentes una introducción acerca de las corrientes y planteamientos éticos existentes en la conservación de la naturaleza, y su relación con la religión, la educación, la política y el desarrollo económico, todo ello desde una perspectiva interdisciplinar y abierta. El Prof. Chuvieco presentó la cátedra, sus objetivos y actividades previstas. También aprovechó para hacer una breve introducción del curso y el programa previsto. Seguidamente, desarrolló la primera sesión del curso, titulada “¿Por qué la conservación de la naturaleza?”. En ella, expuso la importancia de la cuestión ecológica a través de la historia, repasó las raíces de la ética en relación con la conservación del entorno, y finalmente expuso las principales razones para la conservación de la naturaleza.


Tras un descanso para el café, la segunda sesión corrió a cargo de la profesora de la Universidad Rey Juan Carlos, Dra. María Ángeles Martín. En esta exposición, titulada “Origen histórico de la conservación ambiental: movimientos ecologistas”, la profesora Martín repasó los principales hitos históricos que provocaron la aparición del movimiento ambientalista moderno, a través de pioneros como Emerson, Thoreau, John Muir, Aldo Leopold o Rachel Carson, hasta figuras más actuales, como Cousteau o Rodríguez de La Fuente.


Después de la cena tuvo lugar una de las sesiones más especiales del curso, a cargo de D. Josep María Mallarach, técnico consultor independiente con una larga experiencia en gestión ambiental, que se ha reforzado en las últimas décadas con su participación en la comisión sobre valores culturales y espirituales de las áreas protegidas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. 


La sesión, que tuvo lugar al aire libre en un patio exterior del hotel, fue un encuentro muy especial con las experiencias del narrador, que nos llevó a recorrer distintos países, de la mano de los custodios de los lugares naturales sagrados de distintas religiones, haciéndonos reflexionar sobre el sentido de la creencia, del sacrificio, de los valores, de la conservación de la naturaleza, y tantas otras cosas. El debate posterior fue largo y lleno de intervenciones.



JUEVES 11 DE JULIO
La apertura de las sesiones del segundo día del curso tuvo como protagonista al Dr. Pablo Martínez de Anguita, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, quien nos presentó la conferencia “Planteamientos éticos ante el medio ambiente: antropocentrismo, biocentrismo y solidaridad ambiental”. 


En ella, el ponente realizó un recorrido por las distintas corrientes que se han acercado a la dimensión ética de la conservación ambiental, para concluir con una propuesta propia centrada en la solidaridad ambiental como herramienta útil y punto de partida en el camino hacia el cuidado del medio ambiente.


La segunda sesión de la mañana corrió a cargo del Dr. Jordi Puig, profesor de la Universidad de Navarra, quien se centró en el legado de Aldo Leopold, y a través de su figura nos habló del “arte de contemplar la naturaleza”. El Dr. Puig analizó algunos conceptos clave en este sentido: libertad, consumismo, comunidad, singularidad, entre otras. 


En la segunda parte de esta sesión también intervino la Dra. Martín, quien, en relación con la contemplación, nos habló de la importancia del sentido de asombro ante la naturaleza. Posteriormente tuvo lugar un animado debate.


La tercera sesión fue doble, con las intervenciones de D. Josep María Mallarach y D. Emilio Chuvieco bajo el título “Las grandes religiones y la conservación ambiental”. En la primera parte, Mallarach nos habló de la conservación de la naturaleza a la luz de las grandes tradiciones espirituales de la humanidad. El ponente expuso la visión sagrada que tienen muchas culturas de la naturaleza. Comentó también cómo las distintas tradiciones religiosas hablan de la necesidad de tener una conducta recta fundada en deberes, cuya transgresión trae consecuencias negativas, tanto para el entorno como para quien provoca el daño. 


En la segunda parte de esta sesión, el profesor Chuvieco presentó su ponencia “Cristianismo y Conservación Ambiental”, en la que expuso las bases teológicas para la conservación ambiental desde una óptica cristiana y las implicaciones prácticas que ello conlleva.


Tras la comida, el Dr. Diego Azqueta, del Departamento de Fundamentos de Economía de la Universidad de Alcalá, presentó la conferencia “Medio ambiente y desarrollo económico”. En ella, el profesor Azqueta planteó la necesidad de establecer unos principios éticos sólidos para la gestión de los recursos naturales, así como para equilibrar la relación en el uso de esos recursos entre países desarrollados y subdesarrollados.



Después de la pausa para el café, tuvo lugar la última conferencia del día, a cargo del Dr. José Sancho Comíns, de la Universidad de Alcalá. En esta sesión, titulada “Repensar la ética en nuestra relación con el medio rural”, el profesor Comíns, nos condujo por un viaje a través de la evolución de ciertos espacios rurales y cómo las actividades humanas a lo largo del tiempo han modelado su paisaje. 


Mediante la presentación de dos ejemplos concretos, el ponente fue planteando las cuestiones de relevancia ética que se deben tener en cuenta a la hora de intervenir en un territorio. El debate posterior fue intenso, con intervenciones acerca del concepto de paisaje y los aspectos que deben marcar los límites a la intervención del ser humano sobre el mismo.


Al finalizar esta sesión, y tras la cena, se desarrolló una visita nocturna al casco histórico de Cáceres, en la que pudimos deleitar nuestros sentidos con la belleza arquitectónica de esta ciudad milenaria, adentrarnos en sus secretos y conocer un poco más de su historia de la mano de una simpática guía local.




VIERNES 12 DE JULIO
El tercer y último día del curso comenzó de la mano del Dr. Jorge Olcina, con su exposición “Gestión del riesgo en la sociedad contemporánea: planteamientos éticos”. En ella, Olcina presentó algunas nociones sobre las sociedades y los territorios de riesgo, los riesgos naturales y la ética que debe regir las actuaciones humanas sobre el territorio. Ante el aumento de la vulnerabilidad y la exposición de nuestros días, el ponente destacó la importancia de las medidas de reducción del riesgo en la toma de decisiones.


La segunda sesión del día fue presentada por D. Javier De Cendra, profesor del Instituto de Empresa, quien nos habló de las “Políticas públicas ambientales y valores: ética ambiental en el derecho y la política”. De Cendra realizó una reflexión sobre el concepto de justicia en relación con el derecho y la política ambiental, centrándose en los conceptos de Justicia Distributiva, Justicia Procesal y Justicia como reconocimiento.


Finalmente, tras el café de media mañana, D. Federico Velázquez de Castro, presidente de la Asociación Española de Educación Ambiental, presentó su conferencia “Valores ambientales en la educación”. En ella, Velázquez de Castro expuso las nociones básicas del proceso educativo y de la educación ambiental en concreto, los valores como principios normativos de la conducta y como pilar básico de la educación ambiental, el deber y la responsabilidad como fundamentos de la ética ambiental, y finalmente el sentido de los valores colectivos y la responsabilidad social, la importancia de la sociedad civil y la participación activa de todos para la resolución de los problemas ambientales y de otro tipo.



Una vez finalizadas las conferencias, se procedió a la entrega de diplomas y certificados a todos los asistentes, así como a una evaluación final colectiva del curso. La última comida del curso estuvo, como las anteriores, repleta de conversaciones en torno a los temas abordados en el curso, transmitiendo la importancia de los mismos y la impronta que tuvieron en todos nosotros.

Poco a poco, los asistentes fueron dejando el hotel, con el ánimo y el deseo general de un pronto reencuentro y de mantener el contacto para continuar trabajando juntos en la ética ambiental y el cuidado de nuestro entorno.