lunes, 14 de marzo de 2016

“La consideración moral de los animales: fundamentos y conflictos con la ética ambiental”

“Los animales no humanos son utilizados cotidianamente, de forma sistemática e institucionalizada, como recursos a nuestra disposición para múltiples fines. Éstos van del entretenimiento y el uso en laboratorios a la producción de ropa y, especialmente, de productos de tipo culinario-alimenticio. Ello es algo en lo que participa la mayor parte de los seres humanos y que resulta muy rara vez cuestionado”.

Vivimos en una sociedad en la que la moralidad vigente establece una frontera radical entre los seres humanos y los demás animales, considerando de forma común que sólo los humanos deben ser respetados. En esta conferencia, el profesor Óscar Horta ha defendido que tal posición carece de argumentos de peso que la sostengan, exponiendo una serie de razones que llevan a rechazar tanto que los seres humanos sean los únicos seres moralmente considerables como que los animales de otras especies sean simplemente una parte del ambiente que los rodea.

Yendo un paso más allá, el ponente ha expuesto además que tampoco tenemos razones realmente justificadas para considerar que los intereses de los seres humanos sean más importantes que los de los demás animales, tal y como viene siendo defendido desde el llamado “especismo” (entendido como la discriminación de quienes no pertenecen a una cierta especie).

Óscar Horta ha defendido también que los animales no humanos no pueden ser simplemente considerados como una parte del entorno, sino individuos que, como nosotros, tienen la capacidad de sufrir y disfrutar, y además en al menos el mismo grado que los humanos ya que lo contrario, en uno u otro sentido, no ha sido demostrado.

Desde la perspectiva de la defensa de los animales ha desarrollado argumentos que desafían ciertos planteamientos defendidos desde la ética medioambiental: ya sea desde el biocentrismo, el holismo o el “naturocentrismo”, aludiendo a que no respetan estrictamente los intereses de los animales. Ha cuestionado la intervención humana en determinados ecosistemas que favorecen la supervivencia de unas especies frente a otras. Tomándonos en serio la consideración moral de los animales, ¿por qué deberíamos cuestionar la supervivencia de la ardilla gris a favor de la ardilla roja en determinados ecosistemas donde aquellas son consideradas especies invasoras desde una perspectiva ambiental?

El profesor Óscar Horta ha concluido que debemos considerar moralmente de modo pleno a los animales no humanos, por lo que no deberíamos seguir aceptando su uso como recursos, y se ha mostrado a favor de aquellas intervenciones en la naturaleza que tengan como fin paliar o eliminar algunos de los daños de los que son víctimas hoy en día los animales no humanos.

(Por Susana Martínez Sánchez, 11/03/2016)

miércoles, 3 de febrero de 2016

LA SOSTENIBILIDAD DE LOS ESPACIOS TURÍSTICOS. EL CASO DE CUBA.

El pasado 2 de febrero tuvimos como invitado en los Seminarios Sobre Ética Ambiental al profesor José Manuel Mateo, titular de Geografía de la Universidad de La Habana, miembro de la Academia de Ciencias de Cuba y presidente de la Sociedad Cubana de Geografía. El ponente expuso distintos tipos de desarrollo turístico que tienen lugar en su país y examinó tanto los patrones de explotación como el modelo de distribución espacial de cada uno. En cada caso (desde los modelos de resorts “todo incluido” donde va la mayoría de los extranjeros, hasta la iniciativa privada de pequeños propietarios cubanos, pasando por el turismo de acampada/bungalow utilizado por los nacionales) el ponente analizó las distintas formas de ver la gestión turística, que en el fondo conllevan distintas “éticas” de explotación.

El profesor Mateo resaltó que en el turismo, como en otras actividades, es necesario sustituir la idea de dominio sobre la naturaleza por la de adaptación a las condiciones del entorno. En este sentido, es especialmente llamativa la pérdida de arena que ha hecho retroceder la línea de costa y que ha ocasionado que algunas construcciones estén ahora literalmente bañadas por el mar y cayéndose a pedazos. Todo ello genera distintos conflictos más allá de lo ambiental, como el hecho de que en estos lugares el gobierno cubano pretenda desalojar a los pobladores, mientras éstos se resisten a abandonar sus casas.


Otro tipo de dilema es el económico, pues ocurre que debido a la entrada de divisas que conlleva el turismo, se da la paradoja de que muchos camareros de restaurantes ganan cuatro veces más que catedráticos, médicos y otro tipo de altos funcionarios del estado.

En el debate, que acogió más preguntas que en otras ocasiones, además de por el sector turístico los asistentes se interesaron por el futuro de Cuba, ante el anuncio del restablecimiento de relaciones con los EEUU. Según el ponente, los cambios van a ser más lentos de lo que la opinión pública internacional anuncia, y a su modo de ver bajo un estricto control del gobierno cubano. En lo que al turismo se refiere, se espera un aumento notable de turistas norteamericanos a lo largo de este año, y quizás para 2017 puedan atracar en Cuba los primeros cruceros de compañías estadounidenses.


lunes, 14 de diciembre de 2015

Consumo y ecología

Todas las personas tienen, en mayor o menor medida, una tendencia a buscar un ideal, un marco que consideran idóneo para afrontar una determinada situación que perciben como problemática. En pocas palabras, casi todos queremos mejorar el mundo. Hay personas que son más idealistas y se enfrentan a grandes problemas, y otros que se conforman con intentar mejorar lo que les rodea; también, hay quien ha "tirado la toalla" y considera que no puede hacerse nada, o incluso quien ha cambiado de opinión y lo que antes consideraba desdeñable ahora le parece de lo más aceptable.
Uno de los frentes donde ese "cambiar el mundo" se ofrece ahora como más atractivo es el ambiental. Casi todos queremos hacer de este planeta un entorno más limpio, más acogedor, más sostenible para las generaciones actuales y futuras. Sin embargo, en la práctica, muchos de estos "idealistas ambientales" acaban por pensar que la solución de los problemas les excede tan grandemente que su contribución es irrelevante y, por tanto, acaban por no hacer nada. Me parece que en todos los frentes, y principalmente en el ambiental, esa actitud no conduce a ningún sitio, y que la única solución de los problemas mundiales es implicarse, ser mucho más activos. En las cuestiones ambientales tenemos varias razones de peso. Por un lado, algunos problemas ambientales tienen ciertamente una dimensión global (cambio climático, biodiversidad, contaminación del océano...), pero otros son mucho más locales (residuos, infraestructuras, contaminación local del aire o del agua), y ahí la excusa de que el problema nos excede es mucho menos justificable. Por otro lado, incluso en problemas globales nuestra contribución es muy importante para conseguir mover a otras personas en esa dirección, y en última instancia para presionar con nuestras reclamaciones a quienes ostentan el poder para cambiar la raíz de las causas de la degradación. Nos ha recordado la importancia de esta actitud pro-activa el Papa Francisco en su última encíclica: todos tenemos la capacidad de cambiar el "estado de cosas".
Una manifestación clara de ese cambio es revisar nuestros hábitos de consumo. Qué y cuánto consumimos indica una cierta actitud ante la vida. Si pensamos que consumir nos dará la felicidad, que seremos más dichosos cuanto más poseamos, tenemos una visión bastante pobre de los valores humanos. Como bien dice el Papa: "Mientras más vacío está el corazón de la persona, más necesita objetos para comprar, poseer y consumir" (Papa Francisco, Laudato si, 2015, n. 204). Poseer es un sucedáneo de ser: tener más no es lo mismo que ser más. No se es más generoso, amable, alegre, honesto o trabajador porque se tengan más cosas: es más, precisamente teniéndo más cosas es mayor la probabilidad de que esas cosas nos "tengan" a nosotros. Basta echar una ojeada a las horas que la gente emplea en móviles o en video-juegos para darse cuenta la diferencia entre consumir y ser, entre disfrutar del tiempo y agotarlo. Es cuestión de voluntad y de motivación interior, de valores., cada uno los que le parezcan más sólidos. También los cristianos tenemos enormes razones para ese cambio en el patrón de consumo, para entender de otra forma nuestra relación con lo que somos y tenemos: "La espiritualidad cristiana propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo" (Papa Francisco, Laudato si, 2015, n. 222).

Emilio Chuvieco Salinero (27/09/2015)
http://razonyalegria.blogspot.com.es/

miércoles, 25 de noviembre de 2015

RESTAURACIÓN ECOLÓGICA Y SOCIEDAD

El pasado 25 de noviembre retomamos el ciclo de Seminarios Sobre Ética Ambiental para este curso 2015/16, en esta ocasión con la conferencia “Restauración ecológica y sociedad”, a cargo del profesor D. José Mª Rey Benayas, Catedrático de Ecología de la UAH y presidente de la Fundación Internacional para la Restauración de los Ecosistemas.

El ponente comenzó su intervención con un recorrido histórico por el desarrollo de la Restauración Ecológica y el cambio de paradigma que ha sufrido, desde su concepción como asistencia a la recuperación de espacios degradados con el foco en la biodiversidad, hasta la reciente adición de otros objetivos de carácter social, histórico, cultural, económico, etc. Esto es especialmente importante y requiere de proyectos bien estudiados, para que no se produzcan conflictos al conceder más importancia a unos objetivos frente a otros.

A continuación, Rey Benayas trató el tema de la huella ecológica de origen antrópico en relación con el progreso tecnológico, haciendo hincapié en que el progreso tecnológico tiene dos caras. Así, aunque por ejemplo las nuevas tecnologías permiten que un dispositivo contamine menos que antes con las mismas prestaciones, también están abaratando mucho el acceso al consumo de muchos productos, cada vez por parte de más personas, lo cual redunda en un aumento neto de la huella ecológica.


En relación con los servicios que proveen los ecosistemas para beneficio de la sociedad, apuntó cómo la restauración ecológica mejora el estado tanto de la biodiversidad como de dichos servicios ecosistémicos, resultando en un bien para el ser humano.

Posteriormente, el ponente habló de la introducción y reintroducción de especies, poniendo como ejemplo un estudio en elaboración sobre la posibilidad de que el interior de la Península Ibérica albergase el oso pardo, favoreciendo de este modo no sólo la biodiversidad en sí misma, sino también la economía y la fijación de población en áreas deprimidas a través del ecoturismo. Sin embargo, reconoció que se trata de un tema que arrastra polémica, y tiene tanto detractores como defensores.

A tenor del controvertido asunto de la “Des-extinción”, mencionó algunos ejemplos que pretenden llevarse a cabo, como el del llamado tigre de Tasmania, pero también algunos artículos en los que distintos expertos comentan que esto puede no traer tantos beneficios como se piensa.

Por su parte, y al margen de este tema, Rey Benayas mencionó que sí está de acuerdo con la conservación del genoma de las especies, sacando a colación un estudio en el que los autores habían estimado que con el dinero gastado en 8 días de conflicto bélico entre EEUU y Afganistán se podría financiar un proyecto para conservar el genoma de todas las especies conocidas.


Retomando la conveniencia de la restauración ecológica, el ponente presentó estudios que mostraban cómo siempre son mayores los beneficios que reporta, con unos costes a todas luces más bajos, por lo que en su opinión debe haber un reconocimiento más explícito de los aspectos positivos de la restauración ecológica para la sociedad, y acompañarse de adecuadas medidas de financiación, como pueden ser: pagos por servicios ambientales, deducción fiscal, medidas compensatorias, bancos de hábitats (biobanks), etc.

Para concluir este apartado, resaltó que aunque sigue siendo necesario mantener e incrementar la inversión en investigación, ahora se necesita “más acción”. Es decir, hay que aplicar los conocimientos que se tienen y acometer más proyectos de restauración que son necesarios. Para ello, indicó que no es suficiente disponer de financiación, sino que también es imprescindible el compromiso de la sociedad, que se debe buscar con educación y sensibilización ambiental.

Finalmente, expuso algunos ejemplos de proyectos llevados a cabo por la fundación FIRE de la cual es presidente, comenzando con uno que se podría denominar de “restauración agroecológica”, mediante la producción de aceite. Mostró que el proyecto, además de los ingresos que reporta a las empresas, les supone una mejora de imagen, su aportación a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), promoción del agroturismo, etc.

Otro pilar en el que su fundación se apoya es el voluntariado, que entra dentro de lo que en su entidad denominan “ecología cívica”, mediante la cual se generan círculos virtuosos, de retroalimentación positiva. De este modo, las acciones que realizan los ciudadanos, además de proporcionarles beneficios físicos y mentales, así como enriquecerles en lo personal, contribuyen a la mejora de los ecosistemas, de la política y de la gobernanza, cerrándose el círculo con la mejora global del entorno natural y social.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Participación en el X Congreso de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica

Entre los días 13 y el 14 de noviembre se celebró en Barcelona el X Congreso de la Asociación Nacional de Bioética (AEBI). La Universidad Internacional de Cataluña (UIC) acogió la décima edición de este evento bianual, que en esta ocasión llevaba el título “Neuroética. Yo vulnerable”, y que en términos generales abordaba el modo en que debe orientarse la investigación neurocientífica en seres humanos, cómo afecta a la ética y cómo se puede promover el cuidado de los más vulnerables desde esta perspectiva.

La inauguración del congreso corrió a cargo de la presidenta de la AEBI, Dña. Natalia López Moratalla, que explicó las principales motivaciones que llevan a la AEBI a seguir con su trabajo, más importante que nunca hoy en día, en este mundo lleno de cambios vertiginosos. En la misma sesión de bienvenida, Dña. María Victoria Roqué, presidenta del congreso, introdujo la temática del mismo ante las nuevas éticas que surgen sobre la identidad de la persona y la controversia sobre qué es o no lícito hacer a la hora de intervenir sobre los seres humanos. Finalmente, el Vicerrector de la UIC destacó que aunque en el futuro es probable que las máquinas hagan muchas cosas que ahora hacemos nosotros, hay que tener muy claro lo insustituible de la persona, como la capacidad de establecer un diálogo reconociendo la inteligencia del otro, o la capacidad de buscar la verdad y el bien.


El primer bloque del evento (Perspectivas Generales de la Neuroética), comenzó con la ponencia del profesor Alfredo Marcos (Universidad de Valladolid) titulada “Neuroética y vulnerabilidad”, quien en su intervención habló de la emergencia de “nuevas éticas” como la denominada neuroética, que en algunos casos pretenden sustituir a las éticas tradicionales cuando, en su opinión, lo que deberían hacer es tender a la cooperación. A su juicio, ese intento de sustitución está basado en una concepción reduccionista del ser humano, pero las neurociencias deberían conservar su identidad científica y la ética debería hacer lo propio con su esencia. En todo caso, puede darse una colaboración de ambas en lo que podría ser la neuroética. Pero, como aspecto positivo, destacó que algunas propuestas incluidas en la denominada neuroética pueden tener su utilidad si contribuyen a enriquecer la ética de la vulnerabilidad, ayudándonos a conocer nuestro lado vulnerable y superarlo.

A continuación, la Dra. Natalia López Moratalla (Presidenta de la Asociación Nacional de Bioética), nos mostró los resultados de distintos trabajos que exploran la dotación ética del cerebro. Tras una sesión múltiple de comunicaciones libres simultáneas en cuatro salas dedicadas a temas variados, el bloque de la tarde titulado Ética neurológica comenzó con una conferencia a cargo del profesor Francesc Torralba, quien disertó acerca de si los seres humanos estamos determinados totalmente por nuestra biología o si por el contrario somos seres libres. Según comentó, algunos planteamientos de las neurociencias defienden que todo en nosotros depende de la biología, mientras otros muchos pensadores exponen que, a pesar de los procesos bioquímicos subyacentes, el acto humano de la libertad no puede explicarse en último término únicamente como la resultante de factores biofísicos. Este reduccionismo es especialmente grave porque elimina un aspecto fundamental de la dignidad humana. También destacó que hoy en día es más necesario que nunca el diálogo interdisciplinar, pero en igualdad de condiciones, sin que unas disciplinas traten de imponer su visión basándose en una pretendida certeza científica que ignora o pretende reducir al absurdo conceptos tan importantes como conciencia, yo, acto, libertad, etc. Porque este determinismo en concreto tiende incluso a ir más allá del dato científico.

Posteriormente, la profesora italiana M.T. Russo expuso su trabajo titulado “Dignidad y ética del cuidar en las enfermedades neurodegenerativas”, en la que criticó el Fordismo en la asistencia sanitaria, basado únicamente en resultados como: número de pacientes atendidos, número de hígados transplantados, etc. Según su criterio, cuanto más avanza la tecnología, más cuidado hay que tener (la paradoja de Ícaro) y más atención hay que prestar a la dimensión humana del cuidado de los enfermos, pues muchos experimentos entre los que se encuentran los suyos demuestran que el afecto y la atención personalizada a los enfermos incrementa muy notablemente su calidad de vida, e incluso en muchos casos contribuye a mejorar su estado de salud. Por otro lado, reivindicó el respeto a la capacidad de decidir del enfermo, apuntando que los médicos y enfermeras deben evitar tratar a los pacientes como máquinas a las que hay que "hacer el mantenimiento". La tarde del primer día terminó con una nueva sesión múltiple de comunicaciones cortas libres en cuatro salas.

Entre las sesiones del sábado 14 de noviembre, cabe destacar la participación en el congreso de D. Jaime Mayor Oreja, que impartió la conferencia “La Federación Europea One of Us y la protección de la Vida en Europa”. En la primera parte de su intervención, Mayor Oreja realizó un agudo análisis de los principales males de nuestra sociedad, que a su juicio está perdiendo los cimientos, con el principal objetivo del dinero como centro de las vidas de la gente. Respecto a la tan mencionada “crisis económica”, incidió en la idea de que la verdadera crisis es la de la persona, es una crisis cultural, lo cual se traslada a todas las instituciones, especialmente a la de la familia. Así, las instituciones que más directamente tienen que ver con la persona son las que más sufren. Y ello conlleva que se está creando un vacío de valores en la sociedad que se va cubriendo por posiciones extremas y violentas, como lamentablemente hemos podido ver recientemente. Y criticó a su vez el papel de los medios, que en su criterio son “causa y efecto”, en un momento en el que cada vez tenemos más cifras, más información, pero menos ideas.


En la segunda parte de su intervención, el ponente habló de la Federación One of Us de la cual es presidente, explicando los principales objetivos de esta institución internacional y la labor que realiza. En su exposición se constató la importancia de este tipo de instituciones en tanto defienden el derecho a la vida, que no es cualquier derecho, sino el derecho por excelencia. A su vez, la familia no es cualquier institución, sino la institución por excelencia. En su opinión, el debate en el que está inmersa One of Us no es cualquier debate: es el debate de nuestro tiempo. Porque la familia es la garante de la verdad y el bien en último término, y si esta institución se resquebraja, no es posible construir una sociedad buena. El ponente también criticó a algunos organismos internacionales que lamentablemente están alejados de la atención a la persona, y tan sólo fomentan la “socialización de la nada, las modas dominantes”. Y, peor aún, no se esfuerzan por tratar de cambiar el rumbo hacia el que se dirige el mundo de nuestros días. A nivel personal, indicó que existe una tendencia a la pasividad, al “ponerse de perfil” ante los problemas, y abrazarse al relativismo… con lo que cualquier cosa vale. Pero, lejos de fomentar la sensación de derrota y los pensamientos negativos, el ponente quiso terminar su charla con un guiño al optimismo, relatando una anécdota que le sucedió a la Madre Teresa de Calcuta: se encontraba en la India con un sacerdote que se quejaba de todo, no veía más que problemas, era la negatividad en persona, creía que el mundo era una catástrofe sin solución; y le preguntó a Santa Teresa “¿qué podemos hacer?, ¿por dónde empezamos”; a lo que ella respondió “¿por qué no por usted… y por mí?”. Con ello, Mayor oreja quiso dejar claro que el cambio es posible y en cierto modo ya se está produciendo. Es un cambio que debe comenzar por el nivel personal y continuar por la familia, para trasladarse posterior y paulatinamente al resto de nuestro entorno.

Finalmente, entre las actividades de la tarde del sábado tuvo lugar la Asamblea General de la Asociación Española de Bioética, en la que su directora, Dña. Natalia López Moratalla, y el secretario de la Cátedra de Ética Ambiental, Mario Burgui, anunciaron a los asistentes la preparación del XI Congreso Nacional de Bioética y el I Congreso Nacional de Ecoética para octubre de 2017. Ambos eventos se realizarán de forma consecutiva en Alcalá de Henares y contarán con una temática general dedicada a la ética ecológica y humana, con el objetivo de fortalecer los vínculos que unen a la bioética con la ecoética, en un evento multidisciplinar y abierto a la participación de profesionales de los más diversos ámbitos.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Actividades de ética y educación ambiental con colegios de Alcalá de Henares

El pasado día 5 de noviembre comenzamos las actividades con colegios de Alcalá de Henares, con dos grupos de alumnas del CBC "La Alborada" de esta localidad. En esta primera actividad, monitores de la Asociación Territorios Vivos nos contaron su labor como representantes en la Comunidad de Madrid del Proyecto Ríos, una iniciativa de educación ambiental y voluntariado en ríos que ofrece múltiples posibilidades para todas aquellas personas que desean conocer un poco más los ecosistemas fluviales y contribuir a su conservación.


Los monitores nos contaron acerca de la importancia de los ríos como corredores de vida y como indicadores del estado ambiental general de un lugar. En este sentido, destacaron lo esencial de la participación ciudadana en la conservación y custodia de estos ecosistemas.

Seguidamente, las alumnas ampliaron sus conocimientos sobre el río Henares a su paso por Alcalá y aprendieron a hacer una inspección de ríos, incluyendo la caracterización general del tramo de río y el soto de ribera, el análisis físico-químico de la calidad del agua y la observación de macroinvertebrados, parte de la fauna del río que a veces pasa inadvertida pero que resulta clave a la hora de conocer el estado general de sus aguas.

(Ver entrada sobre la siguiente actividad en el río Henares)

jueves, 22 de octubre de 2015

PRESENTACIÓN DEL INFORME “VALORES Y ENFOQUES AMBIENTALES EN LA ENSEÑANZA SECUNDARIA OBLIGATORIA A TRAVÉS DE LOS LIBROS DE TEXTO”

El pasado 20 de octubre tuvo lugar la presentación pública del segundo informe de la serie “Ensayos de Ética Ambiental”, promovida por la Cátedra de Ética Ambiental “Fundación Tatiana Pérez de Guzmán El Bueno - Universidad de Alcalá”. En este estudio, titulado “Valores y enfoques ambientales en la Enseñanza Secundaria Obligatoria a través de los libros de texto”, se han analizado libros de 1º a 4º de la ESO de las diez principales editoriales a nivel nacional, en las asignaturas de Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Biología y Geología, y Geografía e Historia.


En el acto intervinieron el director de la cátedra, Emilio Chuvieco, y los dos autores principales: Ana Hernández Carretero (Profesora de Didáctica de las Ciencias en la Universidad de Extremadura) y Federico Velázquez de Castro (Presidente de la Asociación Española de Educación Ambiental). Los resultados del estudio mostraron que, aún en nuestros días, los temas ambientales están relegados a un segundo o tercer plano dentro de los manuales escolares, situados al final de los libros y tratados de forma aséptica y superficial. Se reducen a la transmisión de conocimientos y no de valores o la promoción del cambio en actitudes que favorezcan un mayor respeto por el entorno. Las actividades propuestas a los alumnos son por lo general memorísticas e individuales, y no se fomenta la investigación o la cooperación, cuando las soluciones a los problemas ambientales innegablemente deben ser creativas y comunitarias.  Tampoco se estimula el uso de otros materiales aparte del propio texto, o la realización de salidas al campo.

Por otro lado, en los textos tampoco se tiene en cuenta la multitud de dimensiones de los problemas ambientales ni la multiplicidad de sectores que son tanto parte de su causa como de las soluciones. Los ponentes destacaron la importancia en nuestro país de un estudio como éste en el que se han analizado un amplio número de editoriales y no sólo en asignaturas relacionadas con las ciencias de la naturaleza, sino también con las ciencias sociales. Insistieron en que deberían tenerse más en cuenta a los profesionales de la educación ambiental en la redacción de estos manuales. Además, recalcaron la necesidad de este tipo de investigaciones para contribuir al fortalecimiento de una verdadera educación ambiental dentro de la educación formal, pues la escuela es el principal ámbito donde buscar el cambio personal que lleve a una nueva relación con nuestro entorno. Para ello, destacaron que el tratamiento de los temas ambientales en las aulas debe hacerse de forma transversal y no encasillado en asignaturas que se imparten de modo inconexo; debe hacerse de forma que despierte conciencias y transmita valores a los alumnos; de forma que promueva una mejora en las actitudes y no se limite a una mera transmisión de conocimientos.